No se puede vivir en un planeta donde los recursos son finitos y el crecimiento es infinito. Los imperios crecen hasta colapsar, se levantan para derrumbarse. Los créditos solo son un paliativo al problema y las deudas solo son un sueño de una realidad que no queremos reconocer. Encontrar un sustituto al agua y al petróleo es solo otro sueño. Enfrentemos nuestros problemas...