Los pueblos árabes se rebelan contra dirigentes “corruptos” y “arrogantes”, acusados de administrar el Estado como una propiedad privada, y contra un modelo que combina la “apertura salvaje a los mercados con un despotismo medieval”, estiman analistas. Al analizar las causas de la ola de manifestaciones que sacude a los países árabes, se destaca la existencia de una “élite...